Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘LA UNIFICACIÓN ITALIANA’ Category

Estos apuntes sustituyen al libro. Entra para el examen


A inicios del siglo XIX Italia era una expresión de carácter geográfico, carecía de unidad política, es decir, no constituía un Estado, sino que se hallaba fragmentada en varios. Algunos de ellos eran independientes, pero otros se hallaban ahora bajo el control de potencias “extranjeras” como Austria, principal obstáculo de la unificación.
Italia estaba constituida por siete estados
En el Norte el Reino de Lombardía-Venecia (Austria) que estaba integrado por: El antiguo Ducado de Milán y Venecia
Los ducados de Parma, Módena y Toscana estaban gobernados por príncipes de ascendencia austríaca y de facto dependían del Imperio.
Todos estos territorios estaban tutelados por gobiernos antiliberales de origen extranjero.
El Reino de Piamonte-Cerdeña era políticamente independiente y estaba dirigido por la dinastía de los Saboya, de ascendencia italiana y protagonista de excepción en el proceso de unificación. Con capital en Turín y contando con Génova como importante centro comercial, constituirá el motor de la unificación.
En el Centro los Estados Pontificios sus gobernantes eran los Papas, Pío IX, era un auténtico monarca absoluto, opuesto a la unificación al tiempo que profundamente antiliberal.
En el Sur el Reino de las Dos Sicilias estaba compuesto por Nápoles y Sicilia y era gobernado de modo absolutista por la dinastía de los Borbones.

Desde el punto de vista socioeconómico, había grandes diferencias entre el norte y el sur. El primero, industrializado tempranamente y con una emprendedora burguesía. El segundo, profundamente agrario, poblado por campesinos dependientes de una aristocracia anclada en el pasado. Esta disparidad regional será uno de los principales obstáculos con que se tope el proceso de unificación.
Durante la primera mitad del siglo XIX el movimiento romántico fue determinante en el desarrollo del nacionalismo italiano. Se abre camino la idea del “Risorgimento”, es decir, el “resurgimiento” de una Italia unida, como lo había sido durante la gloriosa antigüedad romana

Hasta la primera mitad del siglo, los intentos de unificación fueron débiles, limitándose a acciones más encaminadas a derrocar las monarquías absolutistas, que a una acción coordinada y unificadora. Las distintas concepciones de los nacionalistas italianos fueron unificadas por Cavour, partidario de la unificación en torno a la monarquía constitucional del Reino del Piamonte-Cerdeña,
El proceso de unificación
La sublevación de Milan contra el poder austríaco (dentro del proceso revolucionario de 1848) impulsó a Carlos Alberto de Piamonte a acudir en su ayuda. Lombardía y Venecia también se unieron a Piamonte, declarando su independencia de Austria. Pero la derrota de las tropas piamontesas a manos del mariscal austríaco Radetzky obligaron al rey piamontino a abdicar en su hijo Víctor Manuel,
Simultáneamente, en los Estados Pontificios, estallaba la revuelta contra el papa Pío IX, que se vio obligado a huir. Se instauró una República con Mazzini a la cabeza. No obstante, dos años más tarde, en 1850, tropas francesas irrumpieron en Roma y restauraron el poder del pontífice, convirtiéndose en garantes de su independencia. A partir de ese momento los Estados Pontificios se transformaron en un serio escollo para la unificación y una amenaza para el liberalismo.
Cavour, primer ministro del reino del Piamonte, se alió con Napoleón III de Francia y le ofreció una compensación territorial la cesión de Saboya y Niza a cambio de su ayuda para recuperar Lombardía y Veneto, Asi se firma el pacto secreto de Plombières, Las tropas austriacas son vencidas en las batallas de Magenta y Solferino y perdieron Lombardía, pero no así Venecia, debido a que Francia, firmó a espaldas de sus aliados la paz con Austria.
Mientras tanto mediante plebiscitos alentados por Piamonte se consiguió la adhesión de Parma, Romaña, Módena y Toscana (1860).
Por su parte, Garibaldi, caudillo del nacionalismo italiano en su sentido más democrático y aventurero, se dirigió desde Génova con sus “mil camisas rojas” hacia el Reino de las Dos Sicilias. Conquista Palermo (Sicilia) y más tarde Nápoles.
Tras las incorporaciones de 1860, sólo restaba para completar la unidad la adhesión de los Estados Pontificios y Venecia. En 1861 muere Cavour sin ver rematada su obra. La guerra entre Austria y Prusia que estalló en 1866 dio una nueva oportunidad al joven Reino de Italia para anexionarse Venecia. Napoleón III y Bismark se reúnen en Biarritz y deciden que Venecia pase a Italia, previamente Italia declararía la guerra a Austria en el momento en que lo hiciera Prusia.
Ya sólo quedaba Roma, que está protegida por Napoleón III , la guerra franco-prusiana leobliga a retirar las guarniciones y la noticia de la derrota francesa deja las manos libres para apoderarse de Roma.
A primeros de agosto de 1872 Roma es declarada capital del reino de Italia.
Italia es un reino unitario, regido por el Estatuto del Piamonte de 1848, q ue funciona como una constitución o plenamente libertal

Read Full Post »