Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘TEXTOS LECTURA PRIMERA GUERRA MUNDIAL’ Category

TRATADO FRANCO-RUSO 1892

Francia y Rusia, animadas por un idéntico deseo de conservar la paz y sin otro objetivo que el de prevenir la necesidad de una guerra defensiva, provocada por un ataque de las fuerzas de la Triple Alianza contra una u otra de Ellas, han convenido las disposiciones siguientes:

1.  Si Francia fuera atacada por Alemania, o por Italia apoyada por Alemania, Rusia emplearía la totalidad de sus fuerzas disponibles para atacar a Alemania.

Si Rusia fuera atacada por Alemania, o por Austria apoyada por Alemania, Francia emplearía la totalidad de sus fuerzas disponibles para combatir a Alemania;

2. En caso de que las fuerzas de la Triple Alianza, o de una de las Potencias que de ella forman parte, llegaran a ser movilizadas, Francia y Rusia, a la primera noticia del hecho y sin necesidad de un acuerdo previo, mobilizarán inmediata y simultáneamente la totalidad de sus fuerzas, conduciéndolas lo más cerca posible de sus fronteras;

4. (…) Los Estados Mayores mencionados se comunicarán, ya en tiempo de paz, cuanta información relativa a los ejércitos de la Triple Alianza obre o llegara a obrar en su conocimiento respectivo.

5. Francia y Rusia no concluirán la paz separadamente.

6. Todas las cláusulas que anteceden se mantendrán rigurosamente secretas.

7. La presente Convención tendrá la misma duración que la Triple Alianza. 

San Petersburgo, 18 de agosto de 1892

ENTENTE CORDIALE FRANCO-BRITÁNICA 1904
Declaración relativa a Egipto y Marruecos“Artículo 1. El Gobierno de Su Majestad Británica declara que no tiene intención de cambiar el status político de Egipto.Por su parte, el Gobierno de la República Francesa declara que no pondrá obstáculos a la acción de Inglaterra en este país pidiendo que se fije un término para la ocupación británica ni de cualquier otra manera (…)Artículo 2. El Gobierno de la República Francesa declara no tener intención de cambiar el status político de Marruecos.

Por su parte, el Gobierno de Su Majestad Británica reconoce que corresponde a Francia, especialmente como Potencia cuyos dominios lindan en gran extensión con los de Marruecos, velar por el orden en este país y facilitarle ayuda para todas las re formas administrativas, económicas, financieras y militares que necesite.

Declara que no pondrá obstáculos a la acción de Francia a este respecto (…)

Artículo 7. Con el fin de asegurar el libre tránsito del Estrecho de Gibraltar, ambos Gobiernos convienen en no permitir que se levanten fortificaciones u obras estratégicas cualesquiera en la parte de la costa marroquí comprendida entre Melilla y las alturas que dominan la orilla derecha del Sebú (…)

Sin embargo, esta disposición no se aplica a los puntos actualmente ocupados por España en la costa marroquí del Mediterráneo.

Artículo 8. Ambos Gobiernos, inspirándose en sus sentimientos de sincera amistad con España, toman en especial consideración los intereses que este país deriva de su posición geográfica y de sus posesiones territoriales en la costa marroquí del Mediterráneo, con respecto a los cuales el Gobierno Francés llegará a un acuerdo con el Gobierno Español. El acuerdo a que pueda llegarse acerca de este asunto entre Francia y España se comunicará al Gobierno de Su Majestad Británica.”

Londres, a 8 de abril de 1904.

 

Extracto de un artículo aparecido en el diario alemán Die Post, el 24 de febrero de 1914 

Francia no está aún preparada para el combate. Inglaterra se enfrenta con dificultades interiores y coloniales. Rusia rechaza la guerra, porque teme la revolución interior. ¿Vamos a esperar a que nuestros adversarios estén preparados o debemos aprovecharnos del momento favorable para provocar la decisión? Esta es la grave cuestión que hay que zanjar.
El ejército austriaco es aún fiel y útil. Italia está todavía firmemente ligada a la Triple Alianza e incluso si prefiere (…) mantener la paz para restañar las heridas de la última guerra, sabe (…) que si Alemania es derrotada, quedará sin remedio a merced de la violencia de Francia e Inglaterra y perderá su posición independiente en el Mediterráneo (…) Podemos igualmente contar llegado el caso con Turquía y Rumania (…) Podríamos tener la dirección de la política europea mediante una ofensiva resuelta, y podríamos asegurar nuestro porvenir.
Esto no quiere decir que debamos provocar la guerra; pero allá donde se manifieste un conflicto de intereses  (…) no debemos retroceder, si no solucionarlo mediante la guerra y comenzarla con una ofensiva resuelta, poco importa el pretexto, porque no se trata de ese conflicto, sino de nuestro porvenir, lo que está en juego.

ATENTADO DE SARAJEVO-(28.6.1914)

La organización secreta la “Mano negra”, al comenzar 1914 tenía ya el proyecto de atentar en contra de Francisco-José y el rey Fernando de Bulgaria. Cuando los responsables de la organización terrorista se enteran en mayo de ese año que el archiduque Francisco-Fernando debe viajar a Bosnia para supervisar las maniobras militares, una elección rápida se hace para designar a los terroristas que participarán en el acto magnicida. Entre las condiciones a cumplir, el “candidato” al magnicidio debe ser nacido en Bosnia, que tenga menos de veinte años de edad – lo que le evitaría ser condenado a muerte si era atrapado después del atentado- y estar dispuesto a sacrificar su vida por el ideal de la gran Serbia. Los tres jóvenes serbios elegidos serán: Subrilovič, Grabege y Gavrilo Princip; a este último, con tuberculosis, se le consideraba que no viviría mucho tiempo más. Los tres habían sido fanatizados por la “Gran Serbia” y eran miembros de la asociación “Joven Bosnia” controlada por la “Mano negra”. El jefe de la “Mano negra”, ApisDimitrijević, dirige todas las operaciones junto al embajador ruso en Belgrado, Harvig, quien hace traer desde San Petersburgo tres cápsulas de cianuro para ser utilizadas por los terroristas si llegan a caer prisioneros. Estos van a Belgrado para recibir todas las instrucciones y las armas que utilizarán en el crimen. Antes de regresar a Sarajevo el 2 de Junio de 1914, con las cápsulas de cianuro, son recibidos por Alejandro Karageorgevich, quien ya a tomado el poder gracias a la “Mano negra” que le ha facilitado el camino neutralizando al viejo Pedro I desde 1911.

Esperando la llegada de Francisco-Fernando, los terroristas se alojan en un hotel de Sarajevo, cuyo propietario es el tío del embajador serbio Spalajković en San Petersburgo. El 28 de Junio de 1914, día de San Guido (Vidov Dan), aniversario del desastre de Kosovo en 1389, el principe heredero de AustriaHungría, el archiduque Francisco-Fernando acompañado de su esposa la duquesa Sofia de Hoheberg, es recibido por la ciudad de Sarajevo a donde llega en visita de inspección por las maniobras que está realizando su ejército. Ese día, domingo en la mañana, hacia las diez horas, en la ciudad en donde la visita había sido mal preparada y con un servicio de seguridad muy débil, ocho jóvenes serbios, repartidos en dos grupos, esperaban la pasada de la comitiva real y el archiduque, que debían dirigirse al edificio del Ayuntamiento de la ciudad. Avanzando por la avenida de la Miljačka (miliachka), el cortejo – dos vehículos descapotados y dos de escolta – pasa ante el primer grupo: Gavrilović lanza una bomba sobre el automóvil de Francisco-Fernando, falla, pero hiere gravemente a un oficial austríaco del segundo vehículo. El cortejo acelera hacia el Ayuntamiento en donde Francisco-Fernando, furioso, le grita al alcalde:

“¡qué fantástica la recepción que Ud. me hace !”  

A la salida de la recepción, el principe decide de ir a ver al herido al hospital y se decide cambiar el orden del cortejo: el vehículo del archiduque será el segundo, su mujer irá a su lado, en el asiento trasero y el gobernador de Bosnia al frente de ellos. Ya en ruta, y sobre la misma avenida, a la altura del Puente Latino (rebautizado en 1918 con el nombre de Gavrilo Princip), una falsa maniobra del vehículo en el cual viaja la pareja real, obliga a su conductor a efectuar un retroceso. Gavrilo Princip está justamente ahí, a escasos pasos, dispara una primera bala de su revólver sobre el príncipe impactándole en su cuello; una segunda bala alcanza esta vez a la duquesa, la que se había puesto de pie, horrorizada al ver a su esposo sangrando copiosamente. Cuando los vehículos llegan a un lugar seguro, la duquesa ya está muerta y el archiduque agoniza y muere en pocos minutos más. Durante ese tiempo, la policía detiene sin dificultad a Gavrilo Princip, a Cabrinović y a cinco de sus camaradas; solo el octavo de los terroristas podrá huir y encontrar refugio en Montenegro. Los responsables, o algunos de ellos, veinticuatro en total, serán juzgados en octubre de 1914. Princip muere en prisión víctima de su enfermedad, en Abril de 1918.  

Gaspar Glavic: Mis lecturas sobre los 2000 años de la historia de Croacia

Anuncios

Read Full Post »